¿Cómo usar el Limpiador Facial? Conoce en detalle los primeros pasos del K-beauty

Descubre la doble limpieza de la rutina coreana y aprende a usar tu limpiador facial.


Tal como hemos mencionado en otras notas, especialmente en 10 pasos del skincare Coreano, poco a poco hemos ido aprendiendo la importancia de la doble limpieza en la rutina de cuidado facial.

Ninguna rutina de skincare va a ser efectiva sin una limpieza profunda del rostro ya que día a día nuestra piel va acumulando restos de maquillaje, partículas de contaminación, sudor, protector solar o exceso de sebo. La limpieza es esencial para que los productos y sus ingredientes activos penetren las capas más profundas de la piel y así sacar el máximo provecho de estos. Es por eso, que el legado de las rutinas de skincare coreano nos está dejando no solo una limpieza sino que se habla de la doble limpieza, sí leíste bien: doble limpieza antes de seguir con el resto de la rutina. Ahora veremos de qué se trata.

¿Cómo funcionan los limpiadores faciales y qué propiedades tienen?

Los limpiadores faciales se encargan de retirar todos esos agentes externos que va acumulando la piel durante el día y noche y dejarla lista para los próximos pasos de la rutina de skincare. Actualmente, no basta con lavarse la cara con cualquier jabón que retire la suciedad de la piel, ahora podemos encontrar diferentes tipos de limpiadores que no solo limpiarán, sino que también entregarán beneficios como hidratar, controlar la grasitud o matificar la piel.

Dado lo anterior, siempre es muy importante saber identificar el tipo de piel para elegir el limpiador (y rutina completa skincare) adecuada a las necesidades de cada tipo de piel.

Tipos de limpiador facial

Como hablábamos al inicio de esta nota, la rutina coreana de cuidado facial se compone de una doble limpieza. Se comienza con un limpiador oleoso, este tipo de limpiadores a base de aceite, se encargan de remover el maquillaje y todos los residuos de base oleosa, consiguiendo así, una limpieza facial profunda. Esta limpieza es esencial realizarla -a lo menos- una vez al día, idealmente en la noche, para retirar todos los rastros de suciedad acumulados durante el día.

Luego, es el turno del limpiador facial espumoso, este es de base acuosa y es el encargado de remover todas las impurezas en base a agua, como el sudor o la suciedad acumulada. Es imprescindible realizar esta limpieza 2 veces al día; al despertar, para remover aquellas partículas que genera la piel en su proceso de renovación, y también en la noche para retirar aquello que la piel del rostro ha recibido durante todo el día.

Dentro de estos tipos de limpiadores, oleoso o acuoso, se pueden encontrar diferentes formatos. La leche de limpieza, es ideal para las pieles sensibles, ya que es un limpiador suave y muy poco abrasivo. Aquellos en formato gel, por lo general se recomiendan para las pieles con tendencia al acné o grasa. El limpiador espumoso puede ser para todo tipo de piel, dependiendo de los ingredientes que lo conformen.

Modo de uso

Para obtener buenos resultados, recomendamos limpiar el rostro entre una y dos veces al día, y ser muy constantes en ello. Nunca, nunca irse a dormir sin limpiar el rostro, esto es fundamental para que la recuperación que tienen la piel en la noche, sea efectiva.


Paso 1: Procura tener tus manos limpias para evitar traspasar los residuos que tengas en tus manos, al rostro.


Paso 2: Humedece todo tu rostro, luego, aplica suficiente cantidad de limpiador en las manos y pasa al rostro.

Paso 3: Masajea suavemente el rostro con el limpiador con movimientos circulares para remover todas las impurezas. Recuerda siempre, incluir tu cuello en la limpieza y el resto de la rutina.

Paso 4: Remueve el limpiador del rostro con agua tibia o fría.

*Repite los pasos anteriores con la segunda limpieza acuosa.

Paso 5: Seca con una toalla exclusiva para el rostro, dando pequeños toquecitos.

¡Ahora tu piel está lista para recibir el tónico!

Limpiadores Faciales Coreanos: ¡Escoge el tuyo!


En Coréana podrás encontrar limpiadores faciales oleoso y espumoso en diferentes formatos y para diferentes necesidades. Aquí te dejamos nuestra selección de esenciales:

Limpiador Facial Oleoso Lavida

Este es un limpiador facial en base a aceites que remueve todo el maquillaje y aquellas impurezas oleosas. Es especial para la primera limpieza y posee ingredientes que dejan una barrera hidratante en la piel, lo que te hará lucir no solo una piel limpia sino que también radiante.

Limpiador Facial Oleoso

Limpiador Facial Espumoso Ácido Hialurónico Amplen

Ahora los ingredientes activos hacen lo suyo desde la limpieza, y el Limpiador Espumoso Ácido Hialurónico da fe de ello. Gracias a sus propiedades antieadad, limpia sin resecar y además, sus micropartículas de ácido hialurónico hidratan la piel en profundidad.

Cuenta con diversas propiedades como: retener el agua en la piel, facilitar la reparación celular, estimular la síntesis de colágeno y elastina.


Cuando lo denominamos “espumoso” es porque realmente es espuma, con una textura suave que no altera el pH de la piel. Ideal para pieles que quieran prevenir o reparar los signos de la edad, como arrugas y líneas de expresión.

Limpiador Facial Espumoso

Limpiador Facial Antioxidante Vegano Gaon

Este es un limpiador facial espumoso compuesto por un 98.8% de ingredientes naturales, entre ellos granos de poroto negro, sésamo y arroz, combinación que entrega una nutrición única a la superficie cutánea. Es apto para todo tipo de piel, hipoalergénico, sin fragancias ni colorantes y no altera el pH de la epidermis.
Además de todo esto, ¡es vegano! Una razón más para amarlo y llevarlo contigo día a día.


Limpiador Facial Suave PREANGE Ácido Hialurónico

Este limpiador es en formato leche de limpieza y está perfectamente diseñado para pieles sensibles o con algún tipo de afección. Posee Hierba de Angélica, lo que lo transforma en un calmante inmediato y también lleva ácido hialurónico lo que hidrata en profundidad, o sea, ¿mejor combinación o mejor combinación?

Esta leche de limpieza de Preange se encarga de mantener la estructura de la piel, reteniendo el agua y facilitando la reparación celular. Aún siendo una limpieza suave, remueve todo tipo de impurezas y células muertas.

La leche de limpieza se puede aplicar de dos formas: Humedeciendo el rostro, aplicando la leche y luego enjuagando y también aplicando sobre pétalos de algodón en el rostro y luego retirando con algodón humedecido.



Es importante elegir bien el tipo de limpiador, según el tipo de piel, para evitar que ésta quede tirante, se reseque o produzca más oleosidad de lo normal. Por eso, identifica tu tipo de piel o busca asesoría y luego elige tu limpiador coreano ideal.