¿Tu piel es sensible? Signos, síntomas y cómo cuidar tu rostro

Sabías que …. una de cada dos personas presenta al menos un episodio de piel sensible a lo largo de su vida. Esta condición en la piel puede afectar a cualquier persona, muchas veces se cree que la piel sensible es un tipo de piel que sólo poseen algunas personas, esto es errado, ya que la piel sensible es una condición que puede afectarnos en un momento determinado de nuestra vida, así como también puede ser una condición permanente.

Por ejemplo, muchas veces los niños tienen piel sensible esto se debe a que su piel es un quinto más delgada que la piel de los adultos, por tanto, la capa que funciona como escudo protector de ella es mucho más delgada. La buena noticia es que nuestra piel cambia y que un niño tenga la piel sensible no significa que necesariamente su piel siempre tendrá está condición.

Por otra parte, las personas mayores muchas veces sufren de este tipo de piel, esto se debe a que con los años la producción de lípidos en nuestra piel decae, por lo que se tiende a dañar la barrera cutánea de la piel-

 

¿Qué es la piel sensible y cómo reconocerla?

La piel sensible se ocasiona cuando la barrera superficial de la piel se encuentra dañada, además hay un desequilibrio en la flora bacteriana y se caracteriza por tener terminaciones nerviosas más reactivas.

Reconocer este tipo de piel para las personas que sufren de esta condición de forma permanente es fácil, ya que se presentan síntomas evidentes. Los principales son: Piel tirante, picor en algunas zonas de la piel, eccemas, descamaciones, fragilidad capilar, rosácea, reactividad en la piel, ya que ésta se enrojece ante cualquier estímulo.

¿Cómo saber si mi cara es sensible?

Sin duda si tu piel es sensible la identificarás fácilmente, ya que sus síntomas son variados y recurrentes:

-       Picor

-       Enrojecimiento

-       Ardor

-       Sensación de pinchazos

-       Descamación

-       Reacción ante los cambios climáticos

Lo recomendado en estos casos es acudir al dermatólogo, ya que existen distintos grados de sensibilidad en la piel.

Factores desencadenantes

La piel sensible se debe a distintos factores, existen factores internos y externos

Factores internos:

-       Hormonales: El nivel de hormonas es determinante en el aspecto de la piel, la variación de estás puede producir distintos cambios en nuestra piel.

-       Factores genéticos: La genética determina el tipo de piel y además su envejecimiento biológico.

-       Fototipo: El dermatólogo Fitzpatrick en 1975, hizo una clasificación numérica dependiendo del color de piel para mediar los distintos efectos que ocasiona la radiación en las pieles. Se constató que las pieles más claras ( Fototipo I y II) son susceptibles a mayor sensibilidad ante el sol y tienen una piel más delicada.

Factores Externos:

-       La temperatura: los cambios de clima sin duda tienen reacciones en todas las pieles, pero estos son más evidentes en las pieles sensibles, ya que, estás tienen una deficiencia en la barrera cutánea y además sus terminaciones nerviosas son más sensibles, por lo tanto, se producen cambios en el estado de la piel.

-       Químicos: Muchos productos cosméticos pueden generar alergias o reacciones en la piel, hay productos que por sus componentes cambian el pH de la piel y la desestabiliza dando lugar a distintas reacciones en la piel.

-       Nutrición: Una dieta balanceada, rica en vitaminas y minerales, sin duda tiene un efecto positivo en la piel sensible, ya que, protegerá nuestra piel de los factores externos.

-       La polución: El smog y las impurezas en el aire dañan y afectan la barrera cutánea, las pieles sensibles son las más afectadas, ya que como señalamos anteriormente, la barrera en este tipo de pieles está dañada.

-       Estrés: El estrés produce cambios significativos en nuestra piel tales como alterar la microbiota y debilitar la barrera cutánea, en las pieles sensibles ambos aspectos ya se encuentran alterados, por lo que el daño que ocasionan en una piel sensible es mucho mayor.

 

Cuidado facial para piel sensible ¿Qué rutina puedo hacer?  

Para tener una piel saludable, hay aspecto que debemos considerar, como por ejemplo debemos tener una barrera cutánea sana y que cumpla su función de escudo protector ante factores externos, por lo tanto paso 1º: Recuperar la barrera cutánea, paso 2º: Equilibrar la microbiota de la piel, debes utilizar productos que restablezcan las bacterias que son necesarias para mantener equilibrio en nuestra piel. 3º Calmar tu piel, de esta forma disminuirá el malestar y veremos una mejora en los signos visibles de la piel sensible 4º Mantener tu piel con la hidratación adecuada.

Tip: Evita comer cosas picantes, utilizar cosméticos de mala calidad, ¡evita el estrés! Aunque no lo creas mantener el estrés a raya es muy importante para el funcionamiento de todo tu organismo.

¿Cómo debe ser mi rutina de piel sensible?

Paso 1º Limpia , lo más importante es que utilices un limpiador adecuado para este tipo de piel, en general las leches de limpieza son mucho más amigables con las pieles sensibles, verifica que dentro de sus componentes tenga ingredientes calmantes y regeneradores como el pantenol, vitamina E, centella asiática entre otros.

Paso 2 º Tonifica, en los casos de la piel sensible este es un paso imprescindible, ya que equilibra el pH de la piel y mantiene la acidez necesaria para que la piel esté en óptimas condiciones.

Paso 3º Hidrata, es fundamental que tu piel tenga los niveles adecuados de hidratación. 

Tip: Prueba dándote baños con avena, la avena es un súper alimento, tiene múltiples antioxidantes, agentes humectantes y un reparador de la barrera cutánea, por lo que, si toda la piel de tu cuerpo es sensible una buena opción es hacerte un baño de tina con avena durante 20 minutos, no olvides mojar tu rostro con el agua con avena! verás cómo tu piel se siente mucho más sana. 

Si no sabes por dónde partir, te dejamos un listado de productos coreanos dermocosméticos que cambiarán tu piel en un 100%. 

Limpiador: Sin duda la leche de limpieza es la mejor opción para tí! la piel sensible, ya que su suave fórmula limpia sin alterar el pH. 

Limpiador Facial - Piel Sensible


Tónico:  Mantener la barrera cutánea con el pH y la microbiota en niveles óptimos es sin duda otro infaltable en una rutina de piel sensible, te dejamos acá este tónico de raíz de angélica que mantendrá la hidratación y calmará tu piel.

Tónico Facial - Piel Sensible

 

Sérum: El shot de hidratación y reparación en tu piel, es sin duda el serum. Te dejamos nuestro sérum amado de centella asiática, conocido como bálsamo de tigres, por la antigua leyenda donde los tigres de bengala arrastraban sus cuerpos dañados sobre campos de centella asiática  por su poder calmante y reparador.

Sérum Calmante - Piel Sensible


Este bálsamo reparador lo podrás encontrar también en formato de mascarilla semanal!, un shot ultra concentrado de componentes reparadores y calmantes de uso semanal para complementar tu rutina. 

Mascarilla Facial Calmante - Piel Sensible

Por último el paso infaltable es la hidratación, ya que las pieles sensibles están mucho más expuestas por lo tanto, necesitan un escudo protector de agresiones externas, que selle y mantenga tu piel libre de irritaciones. 

Crema Hidratante - Piel Sensible
Tips!

Para mantener tu piel saludable

  • Evita duchas con agua muy caliente, ya que la temperatura caliente daña la barrera cutánea y tu piel será propensa a resecarse mucho más!
  • Solo utiliza productos indicados para piel sensible, es muy importante que seas consciente del estado de tu piel y que ésta tiene necesidades específicas. 
  • Es ideal que seques tu rostro con una toalla de papel dando pequeños toques. 
  • Integra en tu rutina facial al menos dos de estos ingredientes: Centella asiática, Pantenol, ceramidas, Raíz de angélica, niacinamida. 

Sigue nuestros consejos y verás cambios evidentes mucho antes de lo que esperas.